Primeras Reflexiones de la Conferencia Biodiversity_Next

El Conferencia internacional Biodiversity_Next se desarrolló en la ciudad de Leiden de los Países Bajos del 22 al 25 de noviembre de 2019. Fue un evento que reunió, por primera vez, a las principales organizaciones internacionales, investigadores/as y comunidades para identificar conjuntamente desafíos y oportunidades en torno a la investigación intensiva de datos de biodiversidad.

Biodiversidata se hizo presente en la sesión dedicada a las ‘Perspectivas del Sur Global’, denominación que nuclea aquellos países con historia colonialista, los llamados del tercer mundo o en vías de desarrollo. Este término agrupa realidades sociales y económicas muy diferentes, pero en la diversidad igualmente fue posible apreciar paralelismos entre nuestros países y su panorama respecto a la situación de datos de biodiversidad.

Presentaron trabajos 10 personas, de África, sudeste asiático y Sudamérica (iban a ser 18 ponencias, pero muchas personas no pudieron asistir por falta de fondos). Quienes provenían de África, expusieron una serie de charlas con diversos grados de avances y desafíos en los diferentes países. Por ejemplo, desde Sudáfrica Fatima Parker-Allie presentó el gran trabajo que se viene haciendo desde GBIF y la organización SANBI, hoy con 15 años de trayectoria en el país, más de 22 millones de datos puestos a disposición de manera digital y una gran comunidad de personas formadas y desarrollando iniciativas. Otros países del continente tienen menos trayectoria en el tema, pero, aun así, como mostró Lawrence Monda del Museo Nacional de Kenia y Jean Cossi Ganglo de la University of Abomey-Calavi en Benin, presentan grandes avances respecto a la movilización de datos y la capacitación de personas para esto. También, se presentaron trabajos que hacen uso de los datos disponibles, como el caso de Benedictus Freeman de la University of Kansas. Este punto resulta muy importante para los países del Sur Global, ya que debemos pasar de ser proveedores de datos a ser quienes los utilizan para la toma de decisiones, como mencionó en su presentación Antonio Saraiva de Brasil. Desde el sudeste asiático el avance no fue tan destacado como en los países africanos, tanto el Portal de Datos de Bután como el estudio de patrones de biodiversidad del sur de China, mostraron que los vacíos de información son todavía grandes, pero que muy lentamente están comenzando a abordarse.

Pudimos notar que nuestro país se ve en un panorama bastante crítico incluso respecto a países con los que nos deberíamos parecer un poco más. Europa, Estados Unidos y Australia, tienen una trayectoria y avance que hoy es imposible de comparar con el nuestro. Incluso México, Brasil, Colombia y Costa Rica, se encuentran ya mucho más encaminados en el tema. Pero Uruguay es quizás el único país sin registros propios en GBIF (la infraestructura global de datos de biodiversidad), y el único sin conjuntos de datos digitalizados y disponibles online. Más allá de esto, la experiencia de Biodiversidata fue muy bien recibida, se resaltó el esfuerzo hecho para estandarizar datos muy heterogéneos y lo clave que resultó reunir personas que estuvieran dispuestas a compartir sus datos y darles crédito por hacerlo.


Accedé a la Presentación de Biodiversidata en Biodiversity Next


A modo de reflexión personal, creo que sería importante ver el ejemplo de África y su proceso, porque nuestros desafíos y oportunidades resultan similares. Los países del ‘Norte Global’ pasaron por la etapa en la que nosotros estamos y hoy se encuentran enfocados en nuevos desafíos. Por ejemplo, en como automatizar la digitalización de ejemplares de colecciones con inteligencia artificial, el desarrollo de identificadores digitales únicos para especímenes de colecciones, el crowdsourcing de ciencia ciudadana para la transcripción de etiquetas o colecta de datos, el desarrollo de infraestructura de datos integrando registros, personas e instituciones, etc. Uruguay necesita integrarse a la conversación global. Estamos por lo menos 10 años atrasados respecto a nuestra región, y si pensamos en cuándo México comenzó con esto, estamos 30 años atrás. La sensación, sin embargo, es que tenemos la oportunidad de hacerlo adecuadamente, porque tenemos a disposición experiencias que ya pasaron por el ensayo y error, que pueden facilitar nuestro camino.


Algunas cosas que deberían ocurrir en Uruguay a un (medianamente) corto plazo:

  • Digitalización de todas nuestras colecciones y herbarios nacionales, estandarización y apertura digital de los datos (a través del Portal de GBIF).
  • Inversión en el desarrollo de infraestructura adaptada al país: Sistema de Información de Biodiversidad del Uruguay.
  • Capacitación de recursos humanos en manejo y administración de datos de biodiversidad. Cursos universitarios de Informática de la Biodiversidad (datos primarios, estándares y herramientas + infraestructura).
  • Promoción a nivel institucional de estructuras de incentivo para la apertura de datos científicos. Considerar la publicación de datos en las evaluaciones académicas y de investigación.
  • Establecimiento de un Plan Nacional Estratégico para la Promoción y Desarrollo de Ciencia Abierta.
  • Colaboración a nivel regional para mejorar las técnicas y recursos de construcción comunitaria.

Biodiversity_Next

Avatar
Florencia Grattarola
PhD Student in Life Sciences

Related